"Pluma por pluma me arranqué las alas
que con amor tejieron mis padres.
Y descocí el futuro que Dios me habia hilado.
Ahora tengo dos huecos llenos de sangre donde estaban mis alas, la decepcion de mis padres sobre mis ombros y un rumbo incierto.
Remojé mis manos en la fuente del pecado para sentirme vivo, pero no medí las concecuencias...
Quizás estaba mejor donde y el sentir y la carne no se tocaban, donde era un ángel y Dios me amaba, donde era uno más pero no uno menos.
La hora del Juicio Final está lejos, pero todos los conocemos nuestros pecados ya la estamos sufriendo..."