lunes, 12 de octubre de 2009

El humo construía mi casa.
Desde las ventanas hasta elas cortinas. Desde mis pisadas hasta tus sonrisas.
Empezando por las girnaldas y terminando por la tejas.
Tenía un cantero de flores. Lleno de ilusiones.
Cada una de las flores, era una de mis ilusiones.
Es triste decirlo pero el humo, era por quemar las flores.